martes, 23 de agosto de 2011

Si aprendiera...


si aprendiera a dar más abrazos
no me llenaría con comida
si aprendiera a decir cómo me siento
ya no manipularía
si aprendiera de una vez y para siempre
que soy hermoso así como soy
que no hay cosas buenas sin que existan los opuestos
los contrarios complementarios...

si aprendiera a valorar el presente
el pasado sería una fuente
de experiencias y no un escape
si aprendiera que lo único que existe es el ahora
dejaría de volar a un futuro incierto
para castigarte
para eludir responsabilidades
momentos únicos e irrepetibles que pasan
como sin hacer ruido bajo nuestros pies
y se acumulan hasta que ya es tarde
para todo excepto para llorar
y lamentarse

si aprendiera que la gente es maravillosa
aún con sus juegos estúpidos de roles y fantasía
incluso con esos grandes ojos cerrados que llevan por la vida
cada uno hace lo que puede
y como puede
y aunque a veces duela aceptar
cada quien elige el modo
y sus almohadas

si aprendiera que el tiempo pasa demasiado rápido
que las cosas que valen la pena están en todos lados
que lo malo y lo bueno conviven en la misma moneda
que no podría ser el único hombre feliz de este planeta
que cualquier dolor lastima mi carne
esta sangre única que nos iguala y diferencia

si pudiera recordarme a mí mismo
estas mismas palabras que hoy me escribo
aquí recluído entre teclados
pantallas tan virtuales que conectan
sólo nuestras soledades
nuestras tontas fantasías
qué hermoso lugar sería el mundo
para salir y vivir la vida
esta vida única que pasa
ligera entre mis venas
aferrándose a mi sangre
perdiéndose en la frontera
donde esperan entre olvidos
los inmortales


lunes, 15 de agosto de 2011

XXIV


Entregó el alma en sus manos porque quiso saberse capaz de volar

Renegó de su corazón y se lo arrancó para tirarlo en el vacío

De alguna mirada perdida

Olvidó las comidas, los caminos y el comino

Se divorció de su soledad a causa de su tesón salado, salido y soldado

Escribió su pena en las paredes que no eran de ladrillo

En los cuadernos que no conocían su letra

En los ojos que nunca fueron suyos

Y en los cielos sin estrellas fugaces ni luna llena.

Preguntó por su papá, por el Papa y por las papas

Y ningún árbol genealógico dio sus frutos

El clero dijo “al infierno pecador”

Y los tubérculos se esforzaron por mantenerse bajo tierra.

Quiso conocer nuevas temáticas, las reglas semánticas, las matemáticas

Y acabó por divorciarse definitivamente de las máquinas.

Sufrió cada vez que lo miraban por detrás de su mirada

Y descubrió que escudos y caretas son pasaportes seguros

A la soledad.

Descubrió el placer de refugiarse en el llanto

De no ser más que uno que vive y olvida.

Prefirió por un tiempo lo llano aunque siempre deseó ir cuestarriba

Se dijo “un día seré millonario con sólo una flor

Habitaré en tres o cuatro abrazos

Olvidaré los relojes y sólo tendré horario para morir

Recordaré siempre que soy alguien importante aunque sea el único que lo crea

Ningún vacío se llenará con olvido

Ninguna soledad podrá robarme el alma

Ningún temor apagará esta luz

Aunque me quede a oscuras.

jueves, 11 de agosto de 2011

Si me llaman Neruda...


Todavía no entendí

Si me llaman Neruda por ofensa

O si es un puro halago


Si yo pudiera escribir

Los versos más tristes esta noche

Me pondría tan contento

Que vendrían mis maestros

Digamos que vendrían

Mario, Oliverio, Julia, Sabina

Y tantos, tantos otros

A decirme buen trabajo

Los poetas sólo dicen

Lo que todos no podemos

Y lo regalan por si acaso

Alguien mudo encuentra el modo

De decir a la chica que lo mata

Mirá me estás matando

Pero con palabras más logradas

Y con finales más felices

Y sólo aptos para mayores


Si yo pudiera escribir como Neruda

Aunque eso signifique entrar al club

De los nerds por siempre vapuleados

Te juro que no importa

Y no por mi interés sino porque sabés

Que de este lado escribo porque veo

Tu imagen linda que no alcanza

Nunca mis palabras ni mis gestos

Y aunque a veces me desarme tu silencio

Un día cualquiera podés decir

Nunca nadie me había escrito algo tan lindo

Y yo de este lado me sonría

Quizás y aunque nunca lo sepamos

Como una vez sonrió Neruda

Antes de ser un poeta

Que todos conozcamos