martes, 18 de noviembre de 2014

EL despertar y UN despertar






Hemos hablado varias veces en este espacio de algo que yo, detrás de otros muchos, nombro como "despertar" mas nunca hasta ahora lo habíamos delimitado y definido. Creo que todos pueden darse una buena idea de a lo que se refiere, pero siempre que hablamos de alguna cosa sería bueno tomarnos un pequeño momento para dejar bien en claro de qué estamos hablando. 

Venimos a este mundo y nos insertamos sobre algo que ya funciona antes de que lleguemos, que tiene sus normas, sus leyes y su tiranía... El ajuste con el mundo es siempre, SIEMPRE y lo repito, SIEMPRE, problemático. Hay corrientes de psicoterapia que dicen que en este solo hecho, en este solo "tratar de ajustarse al mundo y sus leyes" reside toda nuestra neurosis.

Una vez uno se "adapta" al mundo que le tocó en suerte (adaptación que nunca ocurre del todo), llega un momento en que una pequeña voz, una pequeña lucecita empieza a jodernos la vida, nos comenzamos a cuestionar por qué las cosas son como son, por qué siento un desajuste entre lo que me pasa adentro y lo que la sociedad me permite y delimita como "bueno". 

Hay quienes se detienen en este punto y se vuelven a "dormir", se tapan de laburo, siguen la corriente como si nada y veinte años más tarde se preguntan para qué carajo están viviendo o, lo que es aún peor, qué han hecho de su vida. Hay otros, sin embargo, que no quieren dejar de desoír las voces y de ver las lucecitas y comienzan un peregrinaje interior buscando respuestas, buscando "verdades". Hasta que, en un momento y si no desistieron antes, aparece una sensación de que "todo está en orden" "cada cosa en su sitio"; una sensación de ligereza interior, de paz interior, de declinación de la urgencia. Como cuando nos levantamos temprano en la mañana y vemos por la rendija de la persiana que está despuntando el día pero nos quedamos haciendo fiaca otro poco... Este es un despertar. Aclaro y lo repito, este es UN despertar y no EL despertar. Uno puede tener muchísimos "despertares" en su vida, puede ser y estar muy despierto en algunas áreas y completamente dormido en otras
EL despertar, así con mayúsculas, está reservado para unos pocos, aquellos iluminados que aparecen a lo largo de la historia del hombre: Quizás Jesús, Mahoma, Buda, Lao Tsé hayan sido iluminados que llegaron a EL despertar. En un rincón anterior a este DESPERTAR lo nombramos como estado de Satori, Iluminación, Nirvana, Éxtasis según la zona del globo donde se haya dado.

Bien, no quiero sentirme un pomposo teórico aburrido, quiero ir al grano y contarles por qué estoy hablando de esto.

Todavía recuerdo bien uno de mis despertares, el primero de ellos del cual tuve noticias y tengo registro. Se dio hace unos diez años, yo aún trabajaba en la sala de aparatos del gimnasio Power (el mejor gimnasio del mundo, quienes hayan asistido en esa época lo podrán confirmar) y venía muy pero muy enroscado con algunos temas, me había separado de la que fuera en ese momento mi novia y me "había dado cuenta" de mi necesidad de aprobación, de mi constante necesidad de que alguien me esté diciendo algo lindo... Fueron días más bien tristes donde me cuestionaba qué era lo que yo estaba haciendo, qué era lo que en verdad le daba a la gente. Me preguntaba si eso que brindaba era auténtico o sólo era fruto de mi mezquina necesidad de aprobación. Recuerdo que pasé de un día para el otro a ser el tipo más animoso y optimista del planeta a ser una sombra que deambulaba por los pasillos del gym. No hubo nadie que no notara el cambio radical que había operado en mí. Quienes mejor me querían se acercaban y me daban ánimos, otros sólo acompañaban en silencio (cosa que agradecía porque en verdad no sabía qué contestar cuándo me preguntaban qué me pasaba) 

Entonces comenzó a suceder, lentamente al principio, más rápidamente después: Comencé a mirar hacia adentro y a ver esa tristeza y ese vacío de frente, ahí estaba pidiendo que lo mirase, que lo reconociera y le diera el lugar que se merecía, que me hiciera cargo de él... y comencé a escribir, en esa época lo que más escribía era poesía así que dejé que salga lo que saliera. Fueron tres poemas, tres pedazos de alma volcados en un papel durante tres días. Al finalizar el tercer día ya no había tristeza, sólo tres poemas que dan cuenta de aquél proceso para mí absolutamente conmovedor y central en mi existencia. Lo que encontré es que aquello que daba en su momento y aquello que sigo dando hoy día puede o no estar motorizado por mi necesidad de aprobación y de afecto, pero en todo caso está en mí siempre, SIEMPRE la posibilidad de volcarlo hacia afuera de manera demandante y dañina o constructiva y gentil. Entonces por la misma época comencé a escribir el Rincón Cultural, empecé a volcar mi necesidad de aprobación de una manera que fuera útil a los demás, a los otros. 

Claro que tenía otro camino un tanto desagradable, que pude haber seguido: el camino de la vanidad, el camino de la fanfarronería. Son caminos paralelos y muy cercanos que a veces se me confunden, doy gracias a dios que aún tengo maestros que me muestran, a veces hasta cruelmente, que me estoy saliendo del rumbo elegido. 

Les cuento todo esto porque en estos días estuve transitando una vez más esta sensación de UN despertar, ya los reconozco más fácil y claramente y tengo mejores herramientas para que me dejen lo más nutrido posible. 

He aprendido, porque tuve maestros que así me lo han enseñado, que una vez que se aprende algo es muy gratificante poder transmitirlo del mismo modo en que una vez me fue transmitido a mí, a veces en persona, a veces a través de un libro, a veces solo solito. Creo también que es una especie de "deber" el de molestar a los dormilones, el de mostrarles que hay algo más... pero ese es también, otro tema para otro día. Por eso comparto mis experiencias, hoy no espero un aplauso a menos que ese aplauso y cariño venga de un lugar sincero de quien me lo brinda. Hoy me hace feliz poder compartir estas palabras, estas cosas con quienes lo quieran leer. Me doy cuenta de lo importante que es para mí escribir, lo mucho que me ayuda a permanecer despierto...

Esto ya se hizo largo, yo quería compartir con ustedes un poema de aquellos que salieron hace diez años, o quizás el que escribí hace unos pocos días pero creo que la extensión del escrito es más que suficiente, en los sucesivos días iré subiendo los poemas que, espero, sepan que hablan de este proceso que en tan adustas palabras intenté ilustrar.

Vive a pleno, descansa cuando sea necesario


El Loko Maxy

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