lunes, 2 de enero de 2012

Amar con Amor




Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux  que, una vez, hasta la tienda del viejo brujo de la tribu llegaron, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros y Nube Alta, la hija del cacique y una de las más hermosas muchachas de la tribu.
-Nos amamos- empezó el joven
-Y nos vamos a casar- dijo ella
-Y nos queremos tanto que tenemos miedo
-Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán
-Algo que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de la muerte.
-Por favor- repitieron, ¿hay algo que podamos hacer?
El viejo los miró y se emocionó al verlos tan jóvenes y anhelantes esperando su palabra.
-Hay algo….Dijo el viejo después de una larga pausa –pero no sé…. Es una tarea  muy difícil y sacrificada.
-No importa- dijeron los dos
-Lo que sea- ratificó Toro Bravo.
-Bien- dijo el brujo- Nube Alta, ves el monte al norte de nuestra aldea?. Deberás escalarlo sola y sin mas armas que una red y tus manos, y deberás cazar al halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de luna llena, comprendiste?
La joven asintió en silencio
-Y tu, Toro Bravo –siguió el brujo- deberás escalar la montaña del trueno y cuando llegues a la cima, encontrar la más brava de todas las águilas y solamente con tus manos y una red deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día que vendrá Nube alta….Salgan ahora.
Los jóvenes se miraron y salieron a cumplir la misión encomendada……

El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con las bolsas de tela que contenían las aves solicitadas.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas.
Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo los pájaros cazados. Eran verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda lo mejor de su estirpe.
-¿Volaban alto? Pregunto el viejo brujo
-Sí, sin dudas, como lo pediste……..¿Y ahora?- pregunto el joven- ¿los matamos y beberemos el honor de su sangre?
-No- dijo el viejo.
-¿Los cocinaremos y comeremos el honor de su carne?- propuso la joven.
-No- repitió el brujo- hagan lo que les digo. Tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero…..Cuando las hallan anudado, suéltenlas y que vuelen libres.

El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros.
El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero solo consiguieron revolcarse en el piso. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.

-Este es el conjuro, jamas olviden lo que han visto.

SON USTEDES COMO UN AGUILA Y UN HALCON, SI SE ATAN EL UNO AL OTRO, AUNQUE LO HAGAN POR AMOR, NO SOLO VIVIRAN ARRASTRÁNDOSE, SINO QUE ADEMAS, TARDE O TEMPRANO, EMPEZARAN A LASTIMARSE UNO AL OTRO. SI QUIEREN QUE EL AMOR ENTRE USTEDES PERDURE, VUELEN JUNTOS PERO JAMAS ATADOS.

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