jueves, 12 de enero de 2012

Aprender de la piedra en el camino

Hoy quiero compartir lo que ya anticipara en el rincon del día de ayer, el relato, hermoso desde mi punto de vista, que me regalo Marcela una vez y que yo recordé en estos días, vaya uno a saber por que... A veces más es menos, así que hoy serán escasas mis palabras, los dejo con el escrito :)

“Recuerdo que cuando era chica no era gorda. Mis compañeros me querían porque tenía una especie de "temperamento líder" (cosa tan a favor y tan en contra les confieso). La primaria es una etapa de la vida que recuerdo con mucho afecto, hermosa etapa que jamás voy a olvidar.

La secundaria no fue igual... me enfermé de leucemia en primer año, engordé, me enojé, odié, lloré, amé y me quedé sola también.

En esta etapa conocí a Maxy. (Tuve que ir al gimnasio a sacar con ejercicio mis demonios internos)

Evidentemente el tratamiento oncológico dio buen resultado, aunque anualmente paso por una serie de estudios indeseables para corroborar que todo siga en orden.

Me han marginado che, y bastante. A mí la enfermedad me hizo sacar mucha de la hostilidad que habita en mi corazón, porque soy básicamente un ser imperfecto y con muchas miserias que mejorar.

Pero durante esa etapa de soledad y en compañía de la leucemia pensé muchas veces la razón por la cual me encontraba en esa situación.

Al principio me pregunté por qué me había pasado esto a mí, siendo tan joven, siendo tan emprendedora y todas las boludeces que uno cree que es cuando goza de la buena salud.

Después el tiempo y la falta de respuestas me hicieron pensar por qué no podía pasarme eso a mí.

Aprendí muchas cosas de mi enfermedad y pude curar, creo, su origen: mi corazón.

Perdí en el camino a personas a las que recuerdo con sonrisas pero que aún no estoy segura si fueron pérdidas o ganancias... después de todo lo que vino después en mi vida no fue para nada malo. Y entiendo que las cosas no son por que sí.

Aprendí del amor y del rencor... sin embargo no puedo dar cátedra de nada che! Precisamente porque aprendí de ellos.

Hoy soy gorda, aprendí a comer y disfrutarlo. Sé también que tendría que estar más flaca no por estética pero si por salud... pero la voluntad no me acompaña. Hoy paso otras crisis que me detonan en ansiedad canalizada por la comida. Estoy conviviendo con el hombre al que amo, estoy a las corridas con las cuentas, tengo mi propia pyme y eso me da muchos dolores de cabeza y además vivo y me tengo que hacer cargo que estoy sana.

Ya no puedo esconderme detrás de la enfermedad para ocultar el origen de mis errores, ya la justificación no cuenta. Voy por la vida tan desnuda como he nacido y a pesar del pudor me mato de risa.

Soy lo posible, un animal perfectible, luchadora y como dice mi querido amigo Maxy en una de sus líneas "una gordita querendona".

La vida es... lo que nosotros queremos que sea.

Por hoy está bien...

Gracias mi querido Maxy por sacar de nosotros siempre lo mejor y lo peor... permitiéndonos SER.

Te quiero con el alma.

Marcela”

Vive a pleno, aprende de las piedras en tu camino

El Loko Maxy

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