Hace un tiempo recibí un correo en agradecimiento y contestación a algunas cosas que habían sido publicadas en el Rincón Cultural. Hoy quiero compartir un fragmento de aquél correo y decir algunas otras palabras...
"Esta mañana desperté y me di cuenta de que la vida tiene demasiadas cosas que ofrecerme como para darle la espalda tan pronto.
Como dicen, el tiempo cura las heridas, y a mí me queda mucho tiempo, y supongo que también muchas heridas que curar.
He llegado a la conclusión de que con una actitud tan pesimista nunca llegaría a ser feliz, porque siempre habría alguna cosa que fallaría, y de hecho siempre las habrá; los humanos no somos perfectos, con lo cual, nuestra vida tampoco puede serla, sólo nosotros podemos hacer que por lo menos sea lo más parecida a esa perfección que tanto anhelamos.
La soledad en cierto modo no es mala, tiene su punto de nostalgia, pero también ese lado en el que te hace plantearte lo que esperas, a quien esperas, o incluso porqué esperas... Te pasas la vida esperando, como si todo fuera a llegar en cualquier momento, y no te das cuenta de todo lo que estás dejando escapar, de todas las cosas que te quedan por descubrir, y de toda la gente a la que te estás perdiendo, y sólo porque te sientes como una mierda, porque nadie te entiende o porque te han roto el corazón...
Pues bueno, ya es hora de levantarse y mirar hacia delante, dejarse de lamentos y vivir lo que tienes, de disfrutar de la juventud, los amigos, y de todas esas cosas que no era capaz de ver.
Supongo que me quedan muchas lágrimas, decepciones, lamentos, malos momentos, y una infinidad de cosas por vivir, pero espero tener la valentía de hacerle frente y por muchos golpes que me pueda dar la vida ser capaz de volver a armarme para seguir haciéndole frente, porque perderé muchas batallas, pero no estoy dispuesta a perder esta guerra. "
Creo que queda de manifiesto que lo que siempre
importa es la actitud que uno asume frente a la vida. Hay cosas que se invisibilizan pero que siempre estuvieron ahí al alcance de lu mano, solo que no podíamos verlas...
Las heridas, las marcas, las decepciones, los dolores... si hacemos lo mejor que podemos hacer con ellos, nos dejan una
enseñanza que necesitamos aprender para seguir adelante. Sin embargo pocas ideas son tan dañinas como aquella que dice que tenemos un tiempo ilimitado por delante.
Creo que esa idea de que tenemos todo el tiempo del mundo por delante es una de
las que más nos juega en contra... si supiéramos que tan sólo un momento nos es
dado, un momento único e irrepetible; que lo único que tengo es el ahora... ¿por
qué habría de postergar mi felicidad, mis ganas para después, para un después
tan incierto? ¡Qué ingenuos somos a veces, qué omnipotentes nos creemos que
estamos postergando la vida "para después" y qué bueno es
despertar en este sentido!
Los humanos somos... bueno, somos humanos y muchos de nuestros quilombos, muchos de nuestros problemas provienen de
olvidarnos de esta simple verdad. No soy nada parecido a un Dios, ¿por qué
habría de actuar como tal? Negar la naturaleza humana es negar lo más hermoso
que tenemos.
La soledad nos muestra como individuos, nos enseña el valor de estar en
compañía... pero si no aprendemos a estar solos siempre vamos a depender de los
demás para que me confirmen mi existencia, para que me aseguren mi valor (?) y eso a la larga es una verdadera carga para los otros y para nosotros.
Cuando dos
personas que saben estar solas se encuentran y deciden acompañarse mutuamente
algo de lo más lindo de la vida esta ocurriendo: saber que estás conmigo
porque querés y no por necesidad, saber que lo único que te impulsa a quedarte
conmigo es tu elección y no una simple y dependiente necesidad...
Si incorporamos la idea de que todo lo que pasa en MI mundo pasa necesariamente y sólo porque yo existo, de que todo MI mundo existe porque yo existo y que cuando yo no exista más MI mundo desaparecerá junto conmigo, quizás tomemos más conscientemente nuestras decisiones y hagamos más
verdaderamente nuestras elecciones...
Como dice una canción de Virus, un grupo argentino,
"a la vida hay que hacerle el amor", si somos capaces de dejar de
pelearnos con la vida, tal vez nos entendamos de una mejor manera...
Quiero agradecer a quien me escribió el correo, en verdad gracias por tu mensaje, es bueno saber estás ahí y que uno sigue resonando más allá de esta silla y este monitor, más allá de estas paredes que a veces me convencen cuando me dicen que estoy solo
Vive a pleno, disfruta tu soledad ;)
el Loko Maxy
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